Soy un artista con una profunda pasión por el arte y una mirada única hacia la emoción y la luz.
Mis obras, cargadas de fuerza visual y atmósfera, han sido expuestas en distintos espacios culturales, y también realizo trabajos por encargo para quienes buscan una pieza personalizada que conecte con su historia
Me llamo Vladimir Escribano Martínez y nací el 7 de mayo de 1990 en Tobarra, un pequeño pueblo en la provincia de Albacete. Desde muy pequeño, el arte ha formado parte de mi vida. Dibujaba constantemente y, a los 8 años, asistí por primera vez a una exposición de arte que se realizó en Tobarra, despertando aún más mi interés por la pintura.
A los 12 años, comencé a crear mis primeras obras, explorando técnicas como óleo, acrílico, carboncillo y pastel. Durante mi adolescencia, la mayoría de mis obras las realicé en óleo, desarrollando así un dominio significativo en esta técnica. Sin embargo, pasé por una etapa complicada debido a problemas personales que me llevaron a enfrentar episodios de ansiedad y depresión, afectando mi motivación artística. Mi última obra en óleo fue en 2006.
A pesar de esos años difíciles, el arte siempre estuvo presente en mi mente. Finalmente, volví a este mundo del que nunca llegué a salir, con más fuerza y pasión que nunca. Esta vez decidí explorar técnicas distintas, como el acrílico sobre lienzo, sin dejar de lado la esencia de mi estilo.
Mis mayores inspiraciones provienen de los grandes maestros del Renacimiento y Barroco, como Leonardo da Vinci, Caravaggio, Miguel Ángel y Velázquez. Sin embargo, busco siempre darle a mis obras un toque personal que refleje mis propias emociones y visiones. En 2005, a los 15 años, participé en mi primera exposición colectiva en la Casa de la Cultura de Tobarra. Ese mismo año, colaboré con una iniciativa del Centro de Salud de Tobarra, donde expuse una obra inspirada en Picasso, la cual permanece allí actualmente. En 2007 participé en una muestra colectiva en Hellín, y en 2025 formé parte de una exposición junto a mi hermana en la galería artes Erika Escribano, donde también están presentes algunas de sus obras.
Mi trabajo actual se enmarca bajo el sello de Liem Art, proyecto personal con el que impulso mi obra y colaboraciones artísticas. Actualmente, estoy desarrollando una nueva etapa, de nuevo con óleo, centrada en composiciones simbólicas de gran formato, muchas de ellas inspiradas en el mundo templario, el juicio final y la mitología cristiana reinterpretada desde una óptica contemporánea.